Una revisión estructural comprueba que la carrocería y el bastidor de un coche usado no han sufrido un golpe serio ni una reparación mal hecha, y que el número de bastidor (VIN) coincide con los papeles. Puedes hacer una primera criba tú mismo con luz natural, una linterna y la documentación a mano. Pero lo que está oculto bajo la pintura, bajo las alfombrillas o en los largueros solo lo ve bien un técnico con elevador y experiencia. En esta guía te explicamos qué puedes comprobar por tu cuenta, dónde se encuentra el número de chasis, cómo cotejarlo y cuándo toca pedir una inspección profesional.
En resumen
- La revisión estructural busca golpes graves, reparaciones ocultas y deformaciones en la carrocería, y verifica que el bastidor es el que dice la documentación.
- El número de bastidor tiene 17 caracteres, está troquelado en la carrocería y debe coincidir con el Permiso de Circulación y la Ficha Técnica.
- Puedes pedir a la DGT un informe del vehículo para conocer su situación administrativa, cargas, ITV y kilómetros anotados.
- Si el bastidor no coincide, no compres ni pagues señal: es una irregularidad que puede acabar en inmovilización del coche.
- Ante la menor duda, la DGT recomienda una verificación en taller antes de firmar.
Tabla de contenidos
- Qué es una revisión estructural y por qué importa
- Señales de golpes y reparaciones ocultas que puedes ver tú
- Número de bastidor: qué es y dónde encontrarlo
- Cómo comprobar que el bastidor coincide y no está manipulado
- Consulta el historial en la DGT antes de ir a verlo
- Qué hacer si el bastidor no coincide o aparecen daños estructurales
- Nuestra perspectiva: lo que el ojo no ve
- Revisión presencial antes de comprar
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Qué es una revisión estructural y por qué importa
La estructura es el esqueleto del coche: largueros, travesaños, torretas de suspensión, pilares y suelo. Absorbe la energía en un choque y mantiene la geometría que hace que el coche frene y gire como debe. Cuando un coche ha sufrido un impacto fuerte y se repara sin los medios adecuados, puede parecer perfecto por fuera y comportarse de forma distinta en el siguiente accidente.
Por eso la DGT, en su guía para comprar un vehículo de segunda mano, recomienda revisar la carrocería y los elementos de seguridad, los pedales, los frenos, la dirección y la amortiguación, arrancar el coche y probarlo en carretera. Y añade que lo mejor es que lo revise un profesional.
Una revisión estructural completa suele incluir:
- Inspección de carrocería: pintura, juntas entre paneles, soldaduras y masillas.
- Revisión de largueros, pasos de rueda, torretas y suelo, en elevador.
- Comprobación de la identidad del vehículo: troquelado del bastidor, placa del constructor y documentación.
- Prueba dinámica: el coche debe ir recto, sin vibraciones ni ruidos raros.
- Lectura electrónica para detectar airbags activados, fallos de seguridad o kilometraje incoherente.
El beneficio también es económico. Según IFEMA, verificar el vehículo antes de comprarlo reduce sorpresas y aporta argumentos para negociar el precio.
Señales de golpes y reparaciones ocultas que puedes ver tú
Antes de pagar por una inspección, merece la pena descartar los coches con señales evidentes. Hazlo de día, con el coche limpio y en suelo plano. La DGT aconseja revisar el exterior a la luz del día y buscar pintura, golpes e indicios de accidentes graves.
La carrocería
- Diferencias de color o de brillo entre paneles. Colócate en diagonal y mira la luz reflejada: una puerta más brillante o con textura de piel de naranja suele haber sido repintada.
- Holguras irregulares entre capó, aletas, puertas y portón. IFEMA menciona los desajustes entre paneles o puertas como posible indicio de reparación previa o accidente.
- Óxido, arañazos y abolladuras en zonas poco habituales, como bordes de puertas o bajos.
- Restos de pintura en gomas, molduras, faros o cristales: delatan un repintado sin desmontar bien.
- Tornillos de aletas y capó con la pintura rota o marcas de llave. Significa que se han desmontado.
Bajo el capó y en el maletero
Mira los largueros delanteros y la parte superior de las torretas: no deben tener ondulaciones ni soldaduras toscas. Levanta la moqueta del maletero y comprueba que el suelo no está arrugado ni con sellador abundante. Un sellador de aspecto brillante y desigual donde el fabricante pone un cordón uniforme es mala señal.

Interior y desgaste
IFEMA recomienda contrastar el desgaste del volante, la palanca de cambios y los pedales con el kilometraje, comprobar los sistemas eléctricos, los cinturones y la tapicería, y vigilar las luces de advertencia del salpicadero durante la conducción. Un coche con 60.000 km y un volante pulido no cuadra. Tampoco un testigo de airbag que no se enciende al dar el contacto, algo que a veces se hace para ocultar un siniestro.
En carretera
La DGT pide hacer una prueba en carretera y escuchar posibles sonidos anómalos. En una recta y con el volante suelto un instante (con seguridad y sin tráfico), el coche no debería irse a un lado. Fíjate también en ruidos de crujidos en baches, vibraciones al frenar y desgaste desigual de los neumáticos, que apuntan a geometría alterada.
Si quieres una lista completa para la visita, tenemos nuestra checklist de qué revisar en un coche de segunda mano y una guía específica para comprobar accidentes de un coche antes de comprarlo.
Número de bastidor: qué es y dónde encontrarlo
El número de bastidor, también llamado VIN, NIV o número de chasis, es la identidad del coche. Según la revista de la DGT, es una combinación única de 17 cifras y letras que lo identifica durante toda su vida útil. La propia DGT lo compara con el DNI del coche: sirve para comprobar antecedentes, elegir piezas y localizar vehículos afectados por alertas de seguridad.
Dónde está
No hay un único sitio. Estos son los lugares habituales:
| Ubicación | Qué es |
|---|---|
| Chapa de la carrocería, habitualmente lado derecho | Troquelado en piezas de chapa como torretas de suspensión, chapa del salpicadero o piso del habitáculo |
| Placa del constructor | Chapa remachada, normalmente en el vano motor o en el marco de una puerta |
| Salpicadero, visible desde el parabrisas | Placa o grabado en la base del parabrisas |
| Puerta del conductor | Adhesivo en el montante |
| Bajo el asiento del copiloto | Según el fabricante |
Las ubicaciones de salpicadero, puerta del conductor, asiento del copiloto y placa bajo el parabrisas las recoge la DGT, y la documentación de Fundación MAPFRE sobre identificación en ITV detalla que el troquelado en la carrocería se halla habitualmente en el lado derecho, aunque puede estar en otros lugares. En los documentos aparece en el Permiso de Circulación y en la Ficha Técnica.
Cómo comprobar que el bastidor coincide y no está manipulado
Esta comprobación lleva cinco minutos y evita los peores problemas: coches con identidad cambiada, procedentes de robo o con documentación de otro vehículo.
- Pide los papeles antes de ir. Permiso de Circulación, Ficha Técnica y último recibo de ITV. Anota el VIN que figura en ellos.
- Localiza el troquelado en el coche. Usa una linterna. Debe existir, ser legible y estar completo.
- Compáralo carácter a carácter con el de los papeles. Una letra distinta ya es motivo para parar.
- Busca signos de manipulación: caracteres con alturas desiguales, marcas de lija o pulido, soldaduras, masilla o pintura nueva alrededor, remaches distintos en la placa del constructor.
- Cruza con otras ubicaciones. El VIN de la placa, del parabrisas y del troquelado debe ser el mismo.
La documentación de Fundación MAPFRE lo resume así: hay que comprobar visualmente que el troquelado existe, es legible y no está manipulado ni incompleto, y cotejarlo con la documentación. Si no coincide, es una irregularidad administrativa que puede llevar a la inmovilización del vehículo. La normativa que cita la DGT exige además que el número esté marcado en un lugar claramente visible y fácilmente accesible, de forma que no pueda borrarse ni deteriorarse.
Esa misma fuente explica por qué el bastidor es esencial en la ITV y en la peritación: evita confundir la identidad del vehículo y permite comprobar reformas o sustituciones que afectan a elementos estructurales. Por eso una sustitución de pieza de chapa con troquelado debería tener su justificación documental.
Consulta el historial en la DGT antes de ir a verlo
Puedes saber mucho de un coche sin moverte de casa. En la DGT se puede solicitar un informe reducido o detallado. Según su guía de compra, puede revelar la identificación y la situación administrativa del vehículo, incidencias, cargas o impedimentos, la vigencia de la ITV y las reparaciones o revisiones registradas en talleres adscritos al libro taller. La información depende del informe que pidas.
La Sede Electrónica de la DGT permite consultar, para cualquier vehículo, datos técnicos, historial de ITV, kilómetros anotados en ITV, distintivo ambiental y reparaciones registradas en talleres del libro taller. Ofrece informes reducido, completo, de datos técnicos, de cargas, de vehículos a nombre del solicitante y de vehículos sin matricular. Consulta en la propia sede el procedimiento y la tasa vigentes de cada informe.
Qué te aporta de cara a la estructura:
- Los kilómetros anotados en ITV te permiten contrastar el cuentakilómetros y el desgaste interior.
- Un hueco largo sin ITV o un historial de tránsitos raro merece preguntas.
- Las cargas o impedimentos te dicen si el coche puede transferirse sin problemas.
Hay que ser realista: el historial administrativo no contiene todos los golpes. Un accidente reparado fuera de talleres adscritos o sin parte no tiene por qué aparecer. Por eso conviene complementarlo con la revisión física. Tenemos también una guía para consultar y leer el historial de mantenimiento del coche y otra con los trámites para comprar un coche de segunda mano.
Qué hacer si el bastidor no coincide o aparecen daños estructurales
Aquí no hay una única respuesta, porque depende de qué hayas encontrado. Estas son las pautas que seguimos y que te recomendamos.
Si el número de chasis no coincide o está alterado
- No pagues señal ni firmes nada. Una discrepancia entre troquelado y documentación es una irregularidad administrativa que puede acabar en inmovilización del coche, como indica la documentación de Fundación MAPFRE.
- Pide una explicación por escrito. A veces es un error de transcripción en un papel antiguo y se resuelve con una rectificación oficial. Pero eso debe aclararlo el vendedor antes de la compra, no después.
- Si hay signos de manipulación (pulido, soldaduras, caracteres irregulares), lo prudente es descartar el coche. Si sospechas que es robado o clonado, consulta con la Policía o la Guardia Civil. Para dudas legales sobre un contrato ya firmado, acude a un abogado o a una asociación de consumidores.
Si la revisión detecta daños estructurales
No todo golpe es motivo de descarte, pero conviene separar los casos:
- Reparación bien documentada (factura de taller, fotos del proceso, pasada la ITV): puede ser aceptable si el precio lo refleja.
- Reparación sin justificar o con deformaciones visibles en largueros, torretas o suelo: el coche pierde valor y seguridad. Mejor buscar otro.
- Dudas sin resolver: pide al vendedor que permita una verificación en taller, como aconseja la DGT ante la menor duda. Un vendedor honesto no pone pegas. Si se niega, ya tienes la respuesta.
Si decides seguir adelante, usa el informe para negociar. Un presupuesto de reparación o una lista de hallazgos escrita es un argumento más sólido que una impresión. Si vas a financiar la compra, repasa antes qué mirar en un préstamo personal, porque una reparación inesperada puede alterar tus cuentas desde el primer mes.
Nuestra perspectiva: lo que el ojo no ve
En Checkar hemos hecho más de 10.000 revisiones, y la lección más repetida es esta: los coches «en perfecto estado» casi nunca mienten por lo que se ve, sino por lo que no se enseña. Una capa de pintura o un kilometraje retocado no se detectan en un paseo de diez minutos por el parking del vendedor.

Por eso nuestras revisiones son presenciales y las hacen técnicos certificados. Revisamos más de 200 puntos, incluida la identificación del vehículo y su documentación, el análisis estructural, la verificación del kilometraje y la detección de daños ocultos. Lo completamos con una prueba dinámica en carretera y un diagnóstico electrónico profesional, y te entregamos un informe digital en menos de 24 horas, con asesoramiento antes, durante y después del servicio.
Nuestro consejo es práctico: haz tú la primera criba con la guía de arriba y descarta lo evidente. Cuando quede un coche que te gusta y cuyo precio te compromete, no lo decidas por intuición. Una revisión cuesta una fracción de lo que puede costar una reparación estructural, y a veces el mejor resultado es el informe que te dice que no lo compres.
— Alberto
Revisión presencial antes de comprar
Si ya tienes un coche en mente, podemos revisarlo por ti. Nuestras tarifas dependen del tipo de vehículo: desde 199 € para turismos y SUVs, desde 239 € para todoterrenos 4×4 y furgonetas, desde 229 € para deportivos pequeños, desde 249 € para autocaravanas y desde 269 € para deportivos. Consulta el detalle en servicios y tarifas.

También puedes ver cómo trabajamos en checkar.es. Si vendes tu coche, un informe independiente demuestra su estado y facilita la negociación.
Preguntas frecuentes
¿Qué revisan en un peritaje o revisión estructural?
Se revisan la carrocería, los largueros, el suelo, las torretas, las soldaduras y la pintura en busca de golpes y reparaciones, además de la identificación del bastidor y la documentación. Se completa con prueba en carretera y lectura electrónica. En nuestro caso forma parte de una revisión de más de 200 puntos.
¿Cómo sé si un coche ha tenido un accidente?
Busca diferencias de color, holguras desiguales entre paneles, restos de pintura en gomas y soldaduras o selladores raros en el maletero. Consulta también el historial de la DGT y compara los kilómetros de ITV con el cuentakilómetros. Si tienes dudas, pide una verificación en taller antes de firmar, como recomienda la DGT.
¿Puedo comprobar el número de bastidor yo mismo?
Sí. Localiza el troquelado en la carrocería, compáralo con el Permiso de Circulación y la Ficha Técnica y revisa que no haya signos de manipulación. Para saber su situación administrativa, puedes pedir un informe a la DGT. Lo que no puedes saber a simple vista es si hubo una sustitución de piezas estructurales, y ahí ayuda un técnico.
¿Qué pasa si el bastidor no coincide con la documentación?
Es una irregularidad administrativa que puede llevar a la inmovilización del vehículo. No compres hasta que el vendedor lo aclare por escrito, y descártalo si hay señales de alteración. Si sospechas de un delito, avisa a las fuerzas de seguridad.
¿Cuánto cuesta una revisión de un coche usado?
En Checkar, desde 199 € en turismos y SUVs, y hasta desde 269 € en deportivos, según el tipo de vehículo. Las tarifas actualizadas están en nuestra página de servicios y tarifas.
Fuentes
- DGT: Comprar un vehículo de segunda mano
- Revista DGT: Código NIV, el DNI del coche
- Sede Electrónica DGT: información de vehículos
- Fundación MAPFRE: identificación del vehículo en ITV
- IFEMA: cómo verificar el estado de un vehículo de ocasión





